La hipocresía demócrata
Dependiendo del criminal debemos ser humanitarios. Al menos eso es lo que deduzco de las diversas declaraciones que he escuchado a raíz de la concesión del tercer grado al terrorista hambriento.
Si un ex-yonqui tiene un juicio siete años después de cometer un delito de, pongamos robo, y obtiene una condena, a pesar de haber rehecho su vida, haber dejado atras su adicción y ser un ciudadano respetable, que se vaya preparando pues dará con sus huesos en la trena (caso que ya ha ocurrido en más de un a ocasión). Este hombre no merece que las autoridades sean humanitarias.
Un acusado (y digo acusado, o sea presunto) de maltrato, según la nueva ley de violencia doméstica, no merece ninguna humanidad, y repito aunque sólo sea un acusado, y dará con sus huesos en la cárcel.
Julián Muñóz, aunque el hombre está para el arrastre (actualmente está hospitalizado) tampoco merece que seamos humanitarios con él.
Sin embargo De Juana, a pique de palmarla por voluntad propia SÍ merece nuestra humanidad, a pesar de brindar por cada muerto en manos de la E.T.A. y haber matado sin esa humanidad que él tanto reclama.
Y tan estúpidos somos que se la concedemos, pero sólo a él, el resto de los mortales no estamos a su altura y no merecemos humanidad.
Si un ex-yonqui tiene un juicio siete años después de cometer un delito de, pongamos robo, y obtiene una condena, a pesar de haber rehecho su vida, haber dejado atras su adicción y ser un ciudadano respetable, que se vaya preparando pues dará con sus huesos en la trena (caso que ya ha ocurrido en más de un a ocasión). Este hombre no merece que las autoridades sean humanitarias.
Un acusado (y digo acusado, o sea presunto) de maltrato, según la nueva ley de violencia doméstica, no merece ninguna humanidad, y repito aunque sólo sea un acusado, y dará con sus huesos en la cárcel.
Julián Muñóz, aunque el hombre está para el arrastre (actualmente está hospitalizado) tampoco merece que seamos humanitarios con él.
Sin embargo De Juana, a pique de palmarla por voluntad propia SÍ merece nuestra humanidad, a pesar de brindar por cada muerto en manos de la E.T.A. y haber matado sin esa humanidad que él tanto reclama.
Y tan estúpidos somos que se la concedemos, pero sólo a él, el resto de los mortales no estamos a su altura y no merecemos humanidad.















